El intervalo medio entre dos lunas llenas es de 29,5 días, de tal forma que la presencia de dos en un mismo mes del calendario es un hecho infrecuente. Tanto que esa segunda luna llena del mes hasta tiene nombre propio: se conoce como blue moon, o luna azul.Lo verdaderamente llamativo es que esta definición, en el fondo, es errónea, La denominación de luna azul se aplicaba hasta hace algo más de medio siglo a la tercera luna llena a lo largo de una estación que contiene cuatro lunas llenas.
El calendario lunar es el que determina la ubicación de las fiestas en el calendario cristiano, así que distinguir bien esa luna llena adicional que desencajaba las cuentas resultaba muy importante:

«Sin embargo, en ocasiones la luna aparece llena trece veces en un año. Esto se consideraba una circunstancia muy desafortunada, en especial por parte de los monjes que tenían a su cargo la elaboración del calendario. Se volvía necesario para ellos la creación de un calendario de 13 meses para ese año, y eso distorsionaba la disposición habitual de las fiestas religiosas. Por esta razón el trece pasó a ser considerado un número de mala suerte».
Así lo contaba en 1937 el Maine Farmer's Almanac, publicación que manejaba el concepto tra
dicional de luna azul. En 1946 James Hugh Pruett, redactor de la Sky and Telescope (la más difundida entre los aficionados) tomó como referencia el citado almanaque pero malinterpretó su definición de blue moon, difundiendo para todo el mundo desde la revista la explicación que hoy es la más habitual. Como el error ya no tiene vuelta atrás, en la actualidad se dan por buenas ambas definiciones.






























