31 enero 2008

Los hombres de mi vida

El primer hombre en mi vida era fuerte y tan alto que me parecía infinito e invencible, cuando vi por vez primera sus ojos éstos parecieron mostrarme la verdad absoluta y sus brazos me cubrían en un manto tibio donde no me hacía falta nada más, porque él era el único, el creador, el sustento, el protector...

Más tarde conocí a un hombre que a traves de sus ojos de niño me decía que el mundo era bello, joven y hermoso, un hombre que me hacía sonreír y sentir el viento en la cara y me enseñó a soñar despierta. Me hizo confiar, amar y entregarme, porque fueron los primeros sus labios, porque me amó toda su vida...

Cuando me perdí me dejé guiar por un hombre que me dijo que el mundo está lleno de estúpidos y de basura. De él aprendí que el miedo puede ser tan fuerte y consumirte tan pronto, que no siempre las salidas son soluciones y que siempre puedes caer aún más bajo si no quieres levantarte; y lo seguí porque parecía no temerle a nada y saber todo, pero sus ojos negros siempre mintieron...

Entonces intenté cambiar; dejarme llevar, y conocí a tantos chicos, todos iguales, ellos me invitaban a vivir el hoy y el ahora, a despreocuparme de los problemas, a ignorar el dolor y me hacían creer que la mejor manera de vivir es olvidar el pasado...

Luego conocí a un chico que me habló de la sabiduría, de la objetividad y de lo bueno que es estar solo. Él me dijo tantas verdades: me enseñó a creer en mi fe, que no vale la pena intentar las cosas, sino hacerlas. Él me dejó quererlo, aún cuando nunca mire dentro de sus ojos, ni sentí su piel. Y me dejó confiar, aún cuando siempre estuvo tan lejos, y en realidad nunca estuvo...

Un día, que intento olvidar, entró en mi vida un hombre, que sin ser invitado, me enseñó a odiar, y me mostró el rostro e la maldad, el egoísmo y la perversión. Porque violentó mi existencia, intentó derrumbar mis sueños, y aniquilar mi esencia...

Cuando menos lo esperaba, llegó, sin que yo lo buscara, un hombre que no era ni grande, ni invencible, ni perfecto, ni un niño y sí conocía el miedo. Y por primera vez, él me dejó enseñarle, porque no era demasiado sabio para no escuchar a una niña, él me dejó caminar a su lado, y no tras él, y sonreía conmigo, y soñaba conmigo. Él no fue para mí maestro, sino compañero, porque no ha estado para mí, sino conmigo; porque la luz que irradian sus ojos es más que suficiente para hacerme feliz, porque su mano me invita a seguir creciendo, y me devolvió los sueños que creí haber perdido y entonces supe que podría pasar el resto de mis noches escuchando el latir de su corazón contra mi pecho, porque con él conocí lo que realmente es amar.

3 comentarios:

algun poeta de quinta.... dijo...

me sakaste una sonrisa niña bizarra.
ojala hubieran personas con la capasidad que tu tienes para ver la realidad. que a pesar de todo sigue luxando.
seguire leyendote.
fuck forever.

Danni dijo...

Aah, negra, no me mientas ¬¬.. No te creo nada. sois una falsa al parecer. Eres una falsa Geek. Solo me agrada tu buen humor, pero de resto se que mientes

InGe_CrUsHeR (evil side) dijo...

faltaron Santa Clos y los reyes magos n_n

Ke abismos por alla..

Buenas Vibras e Infernal Hails dsd ak...

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