12 mayo 2010

Disciplina



Nota: No he tenido hijos y muchos podrían pensar que por eso no tengo "derecho" a opinar al respecto o un "no sabes de lo que estás hablando" pero defiendo mis opiniones desde el punto de vista de una hija que fue criada prácticamente sin disciplina. No he vivido el papel de madre, pero si el de hija.

Creo que una de las cosas que más muestran la situación en que se encuentra la sociedad es la manera como han ido cambiando las relaciones familiares en los últimos años. Hoy casi no hay padres: hay amigos. De alguna manera se conjugaron diversos factores, modas y movimientos sociales que hacen creer a los padres que "deben ser amigos de sus hijos" lo cual no es del todo mentira: pero una cosa es generar confianza con ellos, abrir oportunidades de comunicación, no violencia, respeto, tolerancia y otra distinta criarlos como si en vez de padres se fuera "amigos" o de tal manera que los hijos tuviesen la misma o más autoridad que los padres.

I.-

Desde mi posición de hija, amiga, con mis compañeros de escuela y en mis trabajos me ha tocado ver como muchos jóvenes nos movemos sin dirección paterna. Hay una parte de la juventud que fuimos criados para recibir todo sin esfuerzo y que sabemos que con un poco de presión a nuestros padres podemos conseguir todo: desde permisos, hasta obsequios y sabemos que si rompemos alguna "regla" las consecuencias no serán catastróficas: a lo mucho una semana sin televisión y aún es subjetivo.

Hemos sido criados de tal manera que no respetamos figuras de autoridad, ni dentro del núcleo familiar, ni fuera de él: Somos rebeldes. Nuestros padres son nuestros títeres. Los odiamos. Son tan anticuados. No nos comprenden. Nos avergüenzan.

Ok. Yo entiendo, eres joven quieres exprimir la vida. Comerte el mundo, tus padres a veces (o casi nunca) están de acuerdo. Te ven como bicho raro. Pero una cosa es que defiendas tus ideales, gustos y deseos, y otra muy diferente es que trates a tus padres como si fueran monstruos. He visto a hijos humillar a sus padres en público, insultarlos, menospreciarlos y tratarlos como si tuviesen la obligación de soportarlos "porque soy adolescente"

II.-

Los padres tienen la culpa, porque no han sabido disciplinar. Hoy en día todo padre quiere ser amigo de su hijo, y lo último que quiere es lidiar con un berrinche, con una cara triste. Si el niño llora, dale lo que pide. Si no quiere ir a dormir, dejalo viendo la tele un momento más. Si estás en el súper y comienza a hacer una rabieta, cómprale lo que quiere. Si desobedeció una orden "la próxima si te castigo"

Un padre puede ser amigo, pero un amigo no puede ser padre. Primero se deben establecer las jerarquías: "YO soy el que que está a cargo" y en base a eso abrir canales de confinaza y comunicación. OJO, no estoy apelando al abuso de poder, la violencia, ni los golpes. Pero creo que es más amoroso de parte de un padre establecer su autoridad de manera sana, que dejar al niño sin un patrón de "quién manda" para dejarlo mal-aprenderlo por el mismo.

Aunque a simple vista pudiera parecer peor, no es así: cuando un niño ve que no recibe consecuencias por su desobediencia o que llorando consigue lo que quiere la vida le enseña a patadas que no es así.

III.-

Algunos consejos o puntos que considero importantes serían:
  • Cumplir siempre con las promesas y consecuencias que se han establecido con los hijos nada de "A la próxima si te quedas sin helado" porque aprendemos que no es así, que la próxima también habrá un "A la próxima.."
  • Enseñar con el ejemplo que un NO es un NO sin importar si se llora, se grita, o cualquier otra cosa. De nada sirve decir no, si después de media hora de ruegos se transforma en sí.
  • No calmar a los niños cuando se tienen visitas o se está afuera de la casa dándoles lo que quieran "para que se callen" Siempre, siempre mantengan las normas bien firmes, sino el niño sabrá que cuando haya gente en la casa, o salgan a pasear podrá hacer lo que quiera. Es más fácil tomar dos minutos para decir NO y a la larga contribuye mejor a la disciplina.
  • Establecer normas y consecuencias razonables. Es mejor si los hijos saben el porque de unas y otras. Castigar en el momento (sin abusar, obvio) desaprobando la conducta, no al niño.
  • Ser coherentes con los adolescentes. No podemos actuar como si tuviéramos el mando si ellos hacen lo que quieren, cuando y como quieren. 
Y ahora unos consejos para los chavos:
  • Seamos coherentes con nosotros mismos: Si ya no queremos depender de nuestros padres para salir, fiestas y decisiones, entonces mostremos que somos maduros para cuidarnos, responder por nuestros actos y mantener un orden en nuestra vida. 
  • Si somos muy grande para ir a una fiesta y querer volver a las 3 a.m somos bastante grandes para comprar nuestros libros y demás útiles escolares. Ya somos responsables de nuestros horarios y obligaciones.  
  • Nunca hagan escenas mientras compran o están fuera de casa. "berrinches de grande" eso es lo que son. Se ve extremadamente mal y es ridículo. Hay chavos que hasta he visto insultar a sus padres en público y se ve muy muy mal. 
  • Por mucho que no queramos seguimos dependiendo de nuestros padres, por tanto debemos seguir sus normas aunque no estemos de acuerdo. Podemos intentar la negociación, pero siempre recordando que nada es gratis. 
Pienso que es mejor enseñar uno mismo a los hijos que la vida tiene normas, límites y lineamientos a que la sociedad los enseñe de la peor manera. Las personas que crecemos sin disciplina vivimos creyendo que el mundo está a nuestro entero gusto, solemos frustrarnos cuando las cosas no son como queremos, tenemos problemas para relacionarnos con personas con distintas ideas, somo egoístas  y solemos querer que todos hagan lo que nosotros deseamos. Para superar una infancia sin disciplina llega a ser necesario acudir a terapias psicológicas, además que la vida misma te da bofetadas de enseñanza.

Disciplinar de manera adecuada es difícil, pero a la larga es más fácil que sobrellevar la carga de un adolescente que no sabe respetar ni a sus padres ni a otras personas; además genera más amor, más confianza y más comunicación que "ser amigo" de tus hijos. Los adolescentes ya tenemos amigos, pero padres solo hay dos.

6 comentarios:

Almendra dijo...

Es cierto que como hijos, a veces nos comportamos de formas inadecuadas, por eso hay que desarrollar nuestra sensibilidad familiar.
:D
Me encanto.

Aldo dijo...

Tienes razón en que padres sólo hay dos y en que sería mucho más fácil educar bien a los niños a tener adolescentes difíciles.

Cuando los padres no educan a sus hijos con disciplina la vida no siempre les enseña a patadas y aunque les trate de eneseñar hay personas que no aprenden, por eso el país está como está. Es como una bola de nieve, no se educa bien a los hijos y esos hijos crecen y se vuelven adultos que educan aún peor a sus hijos, es un círculo vicioso y si lo revolvemos con las malas compañias... ¿Por qué hay delincuencia, drogadicción, corrupción, nepotismo, FLOJERA, ecocidios, indiferencia por la demás gente y tanta sarta de babosadas que hay en nuestra sociedad global?

Edith.BlackSoul dijo...

Pues eso sí, no todos aprenden y como comento eso hace que existan personas egocéntricas y egoístas.

De hecho me quedé pensando que dos de las conductas que tienen mucho que ver con la mala educación y que son de las que más aborrezco son: tirar basura en las calles o fuera de su lugar y maltratar animales.

Sizu Yantra dijo...

Ser padre, es el oficio mas difícil, en el no hay escuelas, ni capacitaciones, ni verdades absolutas... Hay información, mucha información y se puede valer de ella para tratar de ser mejor padre,pero nunca nadie te garantizara si funcionara o no. Ser padre es difícil y lo digo por experiencia, a veces los hijos nos condenamos a repetir patrones y errores que nuestros padres cometieron con nosotros.
Muchas veces como padres tratamos de darlo todo, sin darnos cuenta que creamos monstruos, egoístas y egocéntricos que solo exigen y ordenan sin tener una pizca de interés por su semejante. Darlo todo no es sinónimo de que sea mejor.
A veces queremos protegerlos, llevarlos por la vida con una burbuja y que nada les haga daño, sin darnos cuenta que no siempre estaremos ahí, que algún día estarán solos y entonces serán débiles y se derrumbaran a la primera....
Pero todo es subjetivo, no hay verdades absolutas y cada quien trata de hacer su mejor trabajo con sus hijos o por lo menos eso pienso yo...
Tema difícil, pero como siempre lo abordas de una manera muy inteligente...
Saludos!

Anónimo dijo...

Hola! me ha encantado tu comentario... estaba buscando imágenes acerca de la disciplina para un trabajo, y encontré tu blog... Me llama la atención que una chica tan joven llegue a esas conclusiones, yo tengo 36 y tengo 4 hijos, de 15, 9, 4 y 3 años. Tengo que ser exactamente como lo dices aquí, porque si no mi casa sería la tierra de nadie, a merced de los caprichos de cada uno de ellos.
Hasta ahora considero que voy bien, pero aun falta mucho, ser madre decidida a hacer de los niños personas útiles y serviciales es un trabajo agotador y a veces frustrante.
También comparto que un NO es un no, por más que chillen, además, nada de lo que reciben es gratuito, algo tienen que hacer para eso, ya sea arreglar su cuarto, obtener buenas calificaciones, (o por lo menos aceptables), ayudar con la limpieza, en la cocina, con los trastos sucios... en fin, participar para que la convivencia sea agradable para todos.
Y por último, yo soy amigable con ellos, pero no su amiga, soy su mamá, la disciplina y el amor son importantísimos, incluso vitales, más necesario aun que "darles lo que uno no tuvo".

Rosaly Correa dijo...

Saludos. A la verdad que luego de leer este articulo no me queda de otra que felicitarte por la excelente exposición que haz hecho del tema. Para no tener hijos tienes una visión de lo que debe ser una madre muy buena. Cuando te toque serlo ya sabes a que te vas a enfrentar.