23 junio 2010

Seres vivos, no juguetes.

I

Independientemente del carácter personal, creo que la personalidad de un niño así como sus valores, sus creencias, sus ideas y su forma de ver el mundo está prácticamente determinado por la forma como sea criado. Obviamente cuando crecemos adoptamos, rechazamos o modificamos esos parámetros, pero en su forma esencial permanecen y nos marcan de por vida. Incluso cuando nuestra idiosincrasia sea "opuesta" a la cual con la que fuimos criados, creo que es una respuesta a esa misma, por lo cual está ligada.

II

Es horrible ver a alguien maltratar a un animal (en cualquiera de las formas que adopta el maltrato: golpes, abandono, descuido, explotación, crueldad...) Pero es aun peor cuando ese alguien es un niño.

Los padres nos han enseñado de alguna forma que los animales más que seres vivos, que sienten y pueden sufrir son como juguetitos.

De pequeños todos tuvimos a nuestro patito-pintado juguete: jugabas con el una o dos semanas y después moría. No importa porqué, simplemente moría, pero podías comprar otro y si se moría ese otro, era remplazable. También es usual que los niños jueguen a ahogar hormigas, cazar avecillas o incluso maltratar perros y gatos.

Están los casos de niños que maltratan en extremo a animalitos e incluso a otros niños debido a graves problemas psicológicos; pero no estoy hablando de esos casos, muchos de los cuales son complejísimas respuestas a abuso infantil o disfunciones familiares, no. Hablo de niños "normales": de muchos de nosotros.

Hablo de lo "normal" que puede llegar a ser que un niño mate a un pájaro por diversión, de lo usual que es que gatos, perros y demás mascotas sean humillados, maltratados y heridos por niños que "juegan" con ellos. Hablo de lo poco que nos han enseñado a respetar la vida de estos seres y en cambio se nos ha inculcado el verlos como simples objetos de entretenimiento.

III

Los animales bebés son hermosos y causan en la gran mayoría de las personas mucha ternura. Cuántas tarjetas, muñecos, dibujos, juguetes de ositos, perritos, gatitos, pajaritos bebés no hay. Es hermoso cuando alguien le regala un animalito a otra persona -generalmente los padres a sus hijos o personas cercanas- pero casi siempre están basadas en esa ternura que inspiran y muchas veces no se hace una verdadera reflexión sobre lo que implica el ser "dueño" de un animal: un ser viviente que respira, come, siente, caga y se enferma además de "ser bonito" y "corretear por ahí y jugar con los niños"

Muchos de esos animales que son obsequiados cuando crecen pierden "su encanto" o se vuelven una carga para sus dueños, a veces simplemente los niños se aburren de tener que cuidar a un ser vivo y es entonces cuando terminan en la calle o en los mejores casos en casa de otras personas o albergues.

IV

Nosotros como sociedad, en especial los padres, somos quienes inculcamos esta actitud en los niños. Se les enseña que todo, TODO es sustituible, que las mascotas o animales no importan y no sienten. Ok, no a todos, pero sí a los suficientes como para que sea bastante fácil ver a niños jugando cruelmente con otros seres vivos.

Puntos importantes:

  • No regalemos mascotas a niños muy pequeños que no puedan entender la responsabilidad de tener y cuidar un animalito. Si la familia decidiese tener una mascota se les debe inculcar el respeto a esos animales y a cualquier otro. Mostrarles con el ejemplo que es importante alimentarlos, cuidarlos y protegerlos.
  • No es aconsejable tener mascotas para enseñarle a los niños a ser responsables. Es cierto que si obtienen esa enseñaza en muchos casos. Pero eso es reducir al animal a un mero objeto de aprendizaje. Una mascota puede ser beneficiosa para el niño, pero ¿es el niño beneficioso para la mascota?  
  • Mostrarle a los niños que aunque las mascotas en apariencia no "se comunican" también sufren y se estresan. Enseñarles que aunque nosotros los humanos somos (en teoría) seres razonables, seguimos siendo biológicamente casi indistintos de ellos. En vez de excusar nuestra supuesta supremacía sobre los demás seres vivos nuestra inteligencia nos da una obligación de, ya no protegerlos, sino co-existir lo más armoniosamente con ellos.
  • No permitir que los niños sigan comportándose de igual manera cuando se les vea maltratar mascotas o cualquier otro animal. No solo por ayudar al animalito en cuestión, sino porque puede ser muestra de  inseguridades y algunas carencias en su formación psicológica. No en todos los casos, pero muchas veces ese comportamiento es la antesala de otras actitudes más violentas y destructivas.

V

Les presento a Piraña: ella fue salvada de unos niños que "jugaban" con ella, obviamente no de una manera sana. Cuando la conocí estaba muy débil, no solo por ser tan pequeña, sino por la forma como fue tratada. Ni siquiera puede comer por ella misma, aún. Estará viviendo un tiempo en mi casa hasta que se le encuentre un mejor hogar. Ella es la inspiración de este post.



5 comentarios:

Alexander Strauffon dijo...

Muy bien dicho Edith. Muchas personas supuestamente adultas y de criterio (o al menos eso se esperaria, dado que tuvieron la osadia de convertirse en padres) tienen la idea de que la mascota es un juguetito. Despues ahi andan golpeandolo, dejandolo en un patio a asolearse, o abandonandolo a su suerte en algun otro sitio. Es una crueldad. Inadmisible.

May dijo...

Gracias por el post, efectivamente pienso como tú. Mi niño tiene dos años y estoy conciente de que aún no puede convivir con una mascota... Es una lástima por Piraña, esa foto me encogió el corazón.

Nore :) dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Es cruel maltratar a un animal, usarlo sólo por diversión o tenerlo por un momento de capricho y aburrirte y dejarlo tirado. Un animal es también un ser vivo, siente, quieren, les duele si los lastimas y se alegran (algunos) cuando te ven venir. Los niños aprenden lo que se les enseña, por eso hay que enseñarlos a ser sensibles, a no molestar o herir un animal desde pequeños. Lamentablemente a la mayoría de los padres no les interesa mucho ese tema y por eso luego se quejan de por que sus hijos son tan violentos e insensibles :S

Si se tiene un animal se tiene que cuidar, amar, RESPETAR y proteger.

En mi caso, de niña siempre me regalaban conejos, y al cabo de unas semanas, como dices, desaparecían. Nunca lo entendí, hasta que una vez vi a mi papá matar a uno de mis conejos con una botella golpiandole la nariz. Con lo miserables 6 o 7 años que tenia corrí a salvarlo pero de nada sirvió, obviamente fue un trauma. Para qué hacer eso? yo desde siempre amé los animales, pero si no hubiese sido así ahorita andaría tirando piedras a perros callejeros.

Los animales son nuestros compañeros, me da tristeza ver a perros y gatos flacos en la avenida, hurgando en la basura porque dueños inconscientes los abandonaron. Yo adopté uno de esos y créeme, nunca eh amado tanto a un animal como lo estoy haciendo ahorita :D

Me gustó mucho tu post!
Saludos.

Edith.BlackSoul dijo...

Hola, Nore. Yo también tuve un trauma en mi infancia viendo como degollaban a un gatito :(. Hasta el día de hoy tengo fobia a los cuchillos.

Y bueno el respeto y amor por los animales lo he tenido desde siempre.

Gracias por leer y comentar, saludos.

Sizu Yantra dijo...

Una de las cosas que mas aborrezco de las personas, es exactamente eso, que maltraten a los animales. A mi padre nunca le gustaron las mascotas, pero siempre me inculco respeto a los animales, era tajante al decir que no había por que pasar y patear al perro, si este no te hacia nada, y así con cualquier animal. Eso fue algo que me marco mucho, y lo llevo muy presente en mi vida, a mi si me gustan los animales y pienso en algún momento adoptar una mascota que se a como parte de la familia, en casa una vez tuvimos una tortuga y el dia que se murió, sin mentir todos lloramos...
Es triste ver a los niños lastimar a los animales, inclusive de adolescente me agarre a golpes con un vecino, por que lo vi matar pájaros con su resortera, estuvo mal lo se, pero fue lo que me dicto mi conciencia.
Espero poder inculcar el amor y respeto a los animales a mis hijos y familia y que algún día se pueda erradicar esta mala costumbre.
Saludos!