29 julio 2010

Recomendación.- La venganza de Carlos Mango, Francisco Rojas González


A través de los doce cuentos que componen esta recopilación de Rojas, se nos presenta el mundo del indígena mexicano. El indígena que a pesar de la constante intrusión del hombre "civilizado" conserva sus tradiciones, sus dioses, a sus Ancianos: el México autóctono y rural.

La calidad narrativa de Rojas se puede poner en duda, ya que aunque no es mala, tampoco es excelente. El contenido de las historias y el valor del libro radica en esa miradita que nos deja echarle a un mundo que casi siempre vemos con prejuicios y que en esta ocasión se nos expone tal cual, sin medias tintas. El manejo del lenguaje tal cual lo diría una persona de éstas comunidades, junto con términos de su uso cotidiano en el habla del indígena es lo que le brinda fortaleza a los relatos.

Sobresalen "La tona" que relata el parto de una joven zoque, una miradita hacia las tradiciones y creencias de los indígenas hacia el alumbramiento; "Los novios" que nos muestra el complejo ritual tzetzal del compromiso y matrimonio; y "La cabra de dos patas" donde se ve el ingenio de un otomí para negarle su hija a un ingeniero. Estos tres relatos me fueron gratos, como dije anteriormente, no por su excelente calidad literaria sino por la belleza con que nos presentan la vida y mundo de los indígenas.

Destaca también "Las vacas de Quiviquinta" -mi favorito- que cuenta la historia de una comunidad rural que padece hambruna y pobreza. La historia de Esteban, Martina y su hija lactante: su lucha por comer, por sobrevivir. Les dejo un fragmento:

"Los perros de Quiviquinta tenían hambre; con el lomo corvo y la nariz hincada en los baches de las callejas, el ojo alerta y el diente agresivo, iban los perros de Quiviquinta; iban en manadas, gruñendo a la luna, ladrando al sol, porque los perros de Quiviquinta tenían hambre...

Y también tenían hambre los hombres, las mujeres y los niños de Quiviquinta, porque en las trojes se había agotado el grano, en los zarzos se había consumido el queso y en los garabatos ya no colgaba ni un pingajo de cecina.

Sí, había hambre en Quiviquinta; las milpas amarillearon antes del jiloteo y el agua hizo charcas en la raíz de las matas; el agua de las nubes y el agua llovida de los ojos en lágrimas."


Un libro muy recomendable, en definitiva, en México lo pueden conseguir en las Librerías Fondo de Cultura Económica, más info en el link. Espero que puedan conseguirlo y disfrutarlo tanto como yo.

2 comentarios:

May dijo...

Pues no fue en esa edición, pero ya leí esta recopilación que es buenísima. Me impresionó mucho "La Tona" por la costumbre de las mujeres esa etnia de parir solas. "Los novios" Me encantó cómo los papás dicen cosas malas de sus hijos pero en realidad están negociando el compromiso y de "La cabra de dos patas" Me gustó que el hombre blanco (el ingeniero) fue el que salió perdiendo y no se salió con la suya. El otro día hablaba con Jose Luis de este libro y nunca me acordé del nombre del autor. Gracias por ponerlo aquí. Un saludo.

Anónimo dijo...

No mamen pendejos no es lo que busco