06 mayo 2011

Ignorancia

Una de las cosas que suelo decir con frecuencia es que me gusta el conocimiento. Y últimamente he pensado que no es del todo cierto. No me gusta saber cosas. Me gusta aprender cosas.

Tengo cierta aversión hacia la tendencia que tienen las personas a sentirse "conocedoras" de algo y una de las cosas que me desagradan más es estar hablando con alguien y darme cuenta que aunque no tiene la menor idea de lo que está diciendo…pues eso, que está hablando de algo que no conoce.

Y lean bien lo que escribo, no lo malinterpreten. No tengo nada en contra de la ignorancia. Al contrario, la adoro -siempre cuando sea un estado transitorio-.

Hay pocas cosas tan honestas en el mundo como decir "No sé", "No lo conozco", "No lo he escuchado", "No lo he visto". Debería ser la cosa más fácil, ya que es la más común. No importa que tan letrados seamos en algo, siempre, SIEMPRE será mayor la cantidad de cosas que no sabemos sobre el tema o los temas sobre los que no sabemos lo suficiente.

Sin embargo, y contra lo natural y lógico, son más las veces que pretendemos conocer algo y fingir conocimiento que no tenemos. Incluso hay libros sobre cómo hacerlo.

Estoy consciente que mis gustos e intereses me hacen acreedora a ciertos “datos” (bandas, películas, libros, nombres...) que no todo mundo conoce, pero eso no me hace mejor o peor que alguien. En todo caso siempre he apreciado muchísimo más estar con alguien que está hablando de algo que no conozco -porque tomo notas y aprendo- o incluso que tiene un punto de vista diferente u opuesto al mío –porque pongo a prueba mis propios argumentos- que con una persona que cree que yo sé más que ella, una que conoce de lo que estoy hablando y quiere que hablemos de lo "mucho" que sabemos sobre el tema o una que está de acuerdo conmigo y quiere que nos alabemos mutuamente por nuestra increíble inteligencia.

A lo largo de mi vida las personas de las que he aprendido más (tanto del conocimiento académico como del moral) han sido aquellas que me han corregido, exigido, estado en desacuerdo conmigo.

¿Será por eso que siempre me he relacionado con personas mayores que yo? Y no es la edad o el aspecto. Es la experiencia, la admiración.

Y no, no amo tener el conocimiento. Amo aprender: el no saber, el no entender.

No me gusta saber todas las respuestas y entender lo que dice el maestro, saber las soluciones del examen o entender de lo que estás hablando, no me agrada entender una película o comprender un libro y hasta odio estar de acuerdo con alguien. Hay pocas cosas que me exciten más que un “Difiero”. Amo las discusiones, el debate, amo mi ignorancia y estar equivocada.

6 comentarios:

Rev. Alexander Strauffon dijo...

Bien dicho.

El conocimiento puede o ser ocioso y estatico, o estar abierto a innovacion y cambio.

El primero es el favorito de tradicionalistas, religiosos, y otros. Y el segundo, aquel que evoluciona y se transforma, es el que en verdad vale y el apreciado por quien busca la sabiduria.

Drumstick dijo...

El que es sabio no sabe
El que no sabe es sabio.

Guardar conocimientos inutiles es lo de hoy , al igual que tu, prefiero no saber, pues asi no limitas tu pensar =)

Saludos!!!

Edith.BlackSoul dijo...

Jume, me encantó la frase, te la voy a robar :P

MarillTachiquin dijo...

Jejeje, yo tambien me la robe, es de un libro llamado Tao Te King =)

Saludos!!!

MarillTachiquin dijo...

Ups... Esta es la cuenta de Mariana =P

Platicamos =)

E. A. dijo...

Amo mi universo vaso vacío, por que al menos se que puedo llenarlo infinito...