13 junio 2011

«Puta» es un insulto.


Así de simple. Es un insulto. El significado de la palabra a través del tiempo y el imaginario social no es nada difícil de descifrar: «puta» es sinónimo de «prostituta», a veces por extensión se utilizada en casos donde el sexo no está involucrado en sí, pero siempre es usado como un insulto.

Están los casos cuando uno dice «puta» en un contexto coordial -amigos, conocidos, "en confianza"- y tiene un efecto no negativo, pero eso pasa exactamente con todos los demás insultos. De la misma manera que no surte el mismo efecto decirle «Pinche pendejo» a un desconocido que a un amigo, decirle «Puta» a una perfecta extraña es distinto que decírselo a -por ejemplo- tu hermana, pero eso es harina de otro costal. El punto es que «puta» es y siempre ha sido un insulto.

¿A qué viene todo esto? Este domingo se llevó a cabo en México la denominada «Marcha de las putas» movilización que «busca dejar en claro que las mujeres no son responsables de la violencia sexual ni agresiones por su forma de vestir, el lugar o la compañía, entre otros aspectos que se siguen empleando para justificar lo injustificable»

De entrada, como víctima de abuso sexual, violación y humillación machista en las calles estoy completamente convencida de que nunca, nada, bajo ninguna circunstancia justifica este tipo(o cualquier otro) de agresión. Los únicos responsables de la agresión son los agresores. Si la marcha hubiese sido solamente eso, hubiera asistido con gusto.

Con lo que nunca he estado de acuerdo y nunca apoyaré, es el querer "cambiar" el significado insultante de la palabra «puta»: el invento de un supuesto "orgullo de puta(slut pride)", el llamarse a una misma «una puta».


Veamos: Una «dama» es una mujer digna. Una dama puede [o debería poder] disfrutar del sexo, cambiar de pareja, vestir como le venga en gana, aprender, conocer y explorar su sexualidad SIN dejar de ser una mujer digna (una dama). «Puta» es sinónimo de prostituta y en otros contextos un insulto, por tanto, debería aplicarse individualmente a: 1)una prostituta, 2) cualquier otra mujer de nuestro desagrado justamente como aplicaríamos otros insultos como «pendeja», «imbécil», «estúpida»...

Estoy harta de que, tal vez en un intento de erradicar la discriminación hacia que una mujer sea sexualmente abierta, caigamos en laberínticos juegos de palabras que al final dejan a la mujer sujeta a las cadenas a las que siempre ha estado encadenada. El aceptarnos a nosotras mismas como «putas» no va cambiar el significado de la palabra: es, siempre ha sido y siempre será un insulto. El llamarnos a nosotras mismas «putas» es restarnos la dignidad que como damas nos merecemos. El sexo no me hace una puta, me hace una dama sexualmente activa y libre. 

Según la psicología social del lenguaje es más fácil añadirle un significado a una palabra [«Dama» incluyendo a toda mujer y su sexualidad] que quitarle o cambiarle la definición [Dejar de usar «puta» como un insulto], ya que el significado de una palabra está formado por los siglos de cultura que tiene adentro, la cual es acumulable, pero difícilmente sustraíble. 

No nos hagamos tontos: todos usamos insultos contra muchas personas y eso está bien. Es humano. Incluso está bien sentir aversión hacia un grupo de gente en específico (la gente que fuma, gays, nerds -o en mi caso- personas que tienen operaciones estéticas) lo que no está bien es iniciar campañas públicas de odio instigación o represión. Así como yo tengo derecho de sentir aversión por alguien o un grupo, esa persona o grupo tiene derecho a existir, convivir y ocupar el mismo mundo que yo, tiene derecho a expresar sus opiniones y sus aversiones. Entonces, todos tenemos derecho a llamar a quién sea «puta», «pendejo»...individualmente y nunca de manera sistemática o represiva. Vivir y dejar vivir. ¿Que es un pendejo?...pues déjalo que sea pendejo, ¿que es una puta?...pues déjala que sea una puta.

«Puta» es como cualquier otro insulto lo podemos y lo vamos a seguir usando, pero nunca, nunca, nunca va a dejar de ser un insulto y nunca tendrá una connotación positiva. Mujeres: dejemos de insultarnos a nosotras mismas por razones que no deberíamos hacerlo (llamar a alguien «puta» por disfrutar del sexo y no como sinónimo -real o metafórico- de «prostituta»)

Yo vivo mi sexualidad libre y plenamente. Eso no me quita dignidad (decencia), no me hace menos dama ni significa humillarme, gozar el sexo NO me convierte en puta. Al contrario, al vivir sin tapujos mi sexualidad, completo una parte de mí como mujer y eso me hace MÁS dama.

Me suscribo al «NO, significa NO». Pero, señores: eso no fue una «Marcha de las putas», fue una marcha de damas.

[Anteriormente había publicado algo relacionado al tema de este post «Damas y putas»; sírvanse leer ese post para ampliar los comentarios que aquí muestro. El final de este post es una variación del que muestro en el anterior.]

[Y como aclaración: no veo nada de malo en el ejercicio de la prostitución (pagar por/comprar sexo) y el oficio de las putas. En este post me refiero a la palabra «puta» en su sentido insultante, dirigido a una mujer que no es prostituta. Lo que deberíamos cambiar es la serie de vicios que rondan la prostitución: la trata de humanos, esclavitud, transmisión de ETS...

10 comentarios:

Charlotte dijo...

El tema que comentas no es en absoluto sencillo. La reclamación de palabras como propias ha sido, en ocasiones y hasta cierto punto, efectivo. Ahí está la apropiación del término "queer" (bastante exitosa), o el menos eficiente uso de las palabras "maricón" y "bollera" por parte de la comunidad homosexual; y el siempre polémico "nigger" por parte de la comunidad negra. Personalmente estoy de acuerdo contigo en que intentar revalorizar la palabra no es siempre funcional, y distrae del hecho de que la palabra mantiene connotaciones ofensivas, por mucho que queramos llevarla a nuestro terreno. Lo mismo podría decirse del muy estúpido "bitch" y de otras como "zorra". El tiempo dirá en qué quedan. Por ahora estoy contigo, "puta" es un insulto, y mucho más grave de lo que la gente tiende a creer. Podría entrar en la siempre complicada dicotomía pensamiento/lenguaje y quiéninfluyeaquién, pero entonces sí que no acabaríamos nunca.

macrohard dijo...

esta muy rifado, este blog, comparto esa opinion de que las chicas deben defender su propia dignidad, no me late lo de la denominacion "puta" pues hasta ellas tienen su integridad y su corazoncito.

Tigrus dijo...

Ninguna mujer que se de a respetar asistiria a una marcha llamada de "Putas".

La ropa actual en las chavas esta basada en las prostitutas de antes. No entiendo porque quieren que los perros no saliven cuando se les muestra un filete..

Saludos!!!

Edith.BlackSoul dijo...

Jume: en sí no tiene nada de malo que la gente "salive" cuando uno va por la calle...mientras se lo guarden para ellos.

Te lo digo yo que 1) he pasado por situaciones de ese tipo MUY pasadas de verga y 2) Incluso llegué a vestirme "decente" y las cosas siguieron igual.

Ya no se trata de si te vistes de tal o cual forma, no es nuestra culpa...si quieren, lo van a hacer y siempre, siempre será SU responsabilidad, no de la mujer.

Una cosa es que los hombres te volteen a ver por tu forma de vestir o tu cuerpo y otra MUY diferente es que pienses que esa forma de vestir les da derecho a tocarte, violentarte o insultarte.

Gracias por comentar.

*malú colorín dijo...

Me parece muy acertado tu post; sí había escuchado de las slut walks, pero no me había puesto a pensar acerca de por qué tienen que ser precisamente slut. Como dices, estoy de acuerdo en que se marche en contra de los abusos hacia la mujer y que siempre es culpa del abusador y no de la mujer por andar "dando tentaciones" o como se le quiera justificar.

Solo quería comentar acerca de tu última aclaración "no veo nada de malo en el ejercicio de la prostitución (pagar por/comprar sexo)"; sólo te faltó agregar que mientras esto no involucre la trata de personas, ya que, como muchos sabemos este tema está siempre muy ligado... aunque bueno, eso daría para un nuevo post totalmente.

Felicidades por el blog, Edith... me encanta leerte ;)

Edith.BlackSoul dijo...

Ei, Malú, gracias por comentar. ¡Sí lo menciono, hahaha!

«Lo que deberíamos cambiar es la serie de vicios que rondan la prostitución: la trata de humanos, esclavitud, transmisión de ETS...»

¡Saludos!

*malú colorín dijo...

¡Ay que mensa! Como que ya al final no leí o no se... XD

May dijo...

Tuve los mismos sentimientos encontrados por esta marcha, me gustó mucho la idea "no es no" "no importa como ande vestida" pero creo que todo se viene abaja con lo de "puta" es como una incongruencia. ¿Si no queremos que nos traten como putas por qué autodenominarnos putas?

Edith.BlackSoul dijo...

May, al final fue algo con buenas intenciones que a la hora de hacerse dio muchos mensajes encontrados, incoherentes y diferentes al que pretendía. Gracias por comentnar.

AN4RCHOS dijo...

Pues no puedo justificar el por qué decidieron llamarlo así o de cualquier otra manera, en realidad, por mi se pueden llamar "La marcha de los quesos rancios" y, de fondo (la intención), seguiría siendo lo mismo. Por eso, que se hagan llamar "putas" no me parece muy relevante.

En todo caso, para entender porque ellas se llamaron de ese modo, hubiese apelado a la inteligencia de las susodichas damas/putas o putas/damas, de que ese es su modo de ironizar o satirizar sobre un término peyorativo machista, de que si una mujer disfruta del sexo o vestirse de cualquier modo, es considerada como tal. De hecho, creo que toda la intención de la marcha de las putas es que tales no existen, sino sólo dentro de la cultura y concepción machista, y cuando escapas de esa visión, no es que el término "puta" tenga un significado positivo, sino que sencillamente carece de sentido. Al menos, esa sería mi opinión personal.

También, considerando el punto de vista político y social, llama mucho más la atención una "marcha de putas" que una "marcha de damas". Y si tu intención es llamar la atención para crear conciencia, eso sería un punto a favor. Además, como acto de protesta y rebeldía, es más efectivo llamarse de un modo en que al poder constituido, bien sea el Estado, la iglesia, empresas, medios de comunicación, etc., le resulte "poco apropiado". Eso demuestra que tu no les sigues su juego.

En lo personal, admito que tengo una pequeña batalla personal cuando se le da mucha importancia a los nombres. Me recuerdo de lo que escribía Shakespeare sobre la disputa entre los Capuletos y los Montescos: "Una rosa, con cualquier otro nombre, sigue teniendo el mismo aroma". Y es personal porque, al confesar que soy anarquista, es normal que la gente piense que, en el peor de los casos, soy un terrorista, un criminal o un promotor del cáos; y en el mejor de los casos soy un soñador o un utópico; cosa que no se acerca para nada a la realidad.

Quizás sí, probablemente sea difícil remover las connotaciones negativas a las palabras, pero considero que es necesario hacerlo. Algo que se logra fácilmente cuando nos quitamos de la mente ese infantil modo de dividir el mundo en "bueno" y "malo". En un mundo lleno de colores es triste que muchos todavía lo dividan en blanco y negro.

En fin, es bueno que hayas escrito sobre esto, porque demuestra tu interés al respecto. Quizás en cuanto a las "formas" no esté totalmente de acuerdo, pero de fondo, sí lo estamos, y eso es lo que importa.

Un saludo.