06 junio 2011

Siguiendo el XXI Encuentro Estatal de Teatro.- Reseña: "PD. No te suicides"


El pasado viernes comenzaron las puestas en escena de las 25 obras que participan en la edición de este año del Encuentro Estatal de Teatro. La primera obra en ser presentada fue «Dolores o la felicidad», dirigida por Gerardo Valdez; al igual que en años anteriores, la primera presentación fue en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad.

Por cuestiones de horarios y algunos compromisos que tenía -además algunos obras no me llamaron la atención- fue hasta ayer domingo cuando por fin asistí a ver «PD. No te suicides» y con ella inicié mi asistencia al evento.

«PD. No te suicides» es presentada por Mosqueteros Teatro, bajo la dirección de Jannett Juárez. La obra es protagonizada por Luis Guerrero (Héctor) y Elizabeth Ayala (Ana) y nos cuenta «la historia de Héctor, un joven desconcertado que no desea ningún compromiso con la vida y trata de vivirla sin complicaciones. A Héctor parece no afectarle nada: su mundo afectivo gira en una bruma con excepción de su amiga Ana quien, en un acto de afecto, lo invita a participar en una obra de teatro semejante a su vida»1


Al mismo tiempo que lidia con su existencia y trata de entender su soledad, Héctor debe intentar convivir con su madre alcohólica, quien vive atormentada por el miedo de que su hijo se suicide -así como hizo su esposo años atrás-. Al mundo de Héctor se suma su "amigo" un mujeriego empedernido que no hace más que insultarlo y aprovecharse de el. El título de la obra hace referencia a la carta que el abuelo de Héctor le dejó al momento de morir y dejarlo como único heredero. En ella el abuelo -además de confirmarle lo mucho que lo odió- le escribe a Héctor, al final de la misiva: «PD. No te suicides»


La obra se queda a medias y cae en el absurdo y la sobre-actuación. Desde un principio el tema de la obra se nos ofrece tentador, complejo y se da a desear. La trama, aunque a veces llega a caer en ciertos parajes conocidos y hasta obvios, es buena y da mucho material para explotar, sin embargo, la puesta en escena en conjunto le queda bastante baja a las expectativas. No es un desastre, ni de cerca, pero durante el transcurso de la presentación se dejan avistar varios elementos que por separado muestran gran talento y una buena idea de fondo, pero a la hora de amalgamarlo se hizo de la manera incorrecta.

Ciertamente el discurso es, aunque no original, interesante y en varias ocasiones se muestran comentarios, ideas y reflexiones bastante certeras e inteligentes sobre tópicos como la soledad, las relaciones de pareja y padre-hijo; pero al final de cuentas la forma de parodia en la cual nos es presentado el argumento le resta -si no es que quita del todo - peso al discurso que se nos ofrece. Aún tomando en cuenta que se trata de una comedia, la presentación se siente totalmente sobre-actuada e incluso ridícula. Es hasta cierto punto frustrarte ver que el tono de comedia innecesario hace que tres o cuatro momentos emotivos, fuertes, argumentalmente trascendentes y de los mejores de la obra se pierdan entre las risas inoportunas del público.

Cuando digo «risas inoportunas del público» me refiero a esas que, debido al tono de las escenas inmediatamente anteriores, se siguen y presentan en momentos en los que la obra necesitaba de atención, seriedad e incluso meditación. De esas veces que, como tienes todo el rato riéndote, terminas soltando la carcajada por todo y en todo momento, sea o no necesario.

En cuanto a las actuaciones, nadie destacó salvo por la importancia de su personaje. Aunque Luis Guerrero es bastante carismático, su presentación se vio algo desabrida y casi sin matices. Es interesante que, aunque el papel de la madre de Héctor estaba muy mal construido y no escapó del sinsentido de la sobre-actuación, Vicky de la Piedra dejó entrever talento, carisma y se nota «un no sé qué» que es interesante de ver: espero verla en alguna otro trabajo y pronto.

La escenografía estaba conformada por muebles comunes, sin embargo contaba con un buen nivel de detalle y estaba perfectamente acomodada. La distribución de los elementos creaba construcciones visuales armoniosas. Algo que se mostró bien trabajado fue el trazo de los movimientos que hacían los actores quienes fluían libremente y bien coordinados. La iluminación era correcta, agradable y adecuada al momento, aunque no muy memorable. La musicalización fue simpática, aunque en momentos sosa y distractora.


La producción contaba con una buena historia y un trasfondo interesante, sin embargo la sobre-actuación, la parodia y la inverosimilitud de algunas escenas la despojaron de mucho mérito y le restaron contundencia a su mensaje, dejándola como una parodia bastante olvidable.


Las fotos fueron tomadas por mí. Clic para ver en grande. Pueden encontrar más fotografías de la puesta en escena en la fan page en Facebook del blog

Las presentaciones teatrales dentro del marco del Encuentro Estatal de Teatro continuarán hasta el 11 de junio. Más información en el post que escribí sobre el evento donde también encontrarán los horarios en que se presentarán las obras y el enlace a la página oficial del Encuentro.

1.- Sinopsis tomada del folleto informativo del Encuentro.

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