13 noviembre 2011

11/11/11

Inspirada en revuelo que causó entre muchas personas el pasado 11/11/11 escribí un cuento corto intitulado «Los hijos del cielo», el cual dejo en el link para todo aquel que guste leerlo.

También a propósito del tema, les dejo el fragmento de un post que leí en el blog Ahuramazdah
«Para empezar habría que decir que la coincidencia de números enteros en las fechas del calendario Gregoriano resulta tan arbitraria como la del calendario Chino. Cualquier coincidencia de días, meses, años, animales o de cualquier cosa que emane de este tipo de conteos temporales tendrá su origen en un capricho humano.

¿Cómo pretender que la realidad del universo se ajuste a los caprichos de reyes, emperadores, presidentes o similares? Es cierto, mucha gente lo ha creído así, lo ha deseado fervientemente así; pero muchos otros, entre los que me incluyo, hemos pensado que la realidad es algo que tiene mucha independencia de nuestra voluntad.

No hay que perder de vista que esta arbitrariedad humana ha servido como base para algunos movimientos como el mileniarista. O sea, que no hay nada nuevo bajo el sol. Siempre habrá gente que pretenda invocar las fuerzas supremas para cambiar el estado actual de las cosas, y de paso instaurar nuevos modos de dominar a las masas.

Así que ¿Qué de especial tiene el día 11 (de un sistema decimal arbitrario, dependiente del número de dedos en nuestras manos. Si fuésemos caballos tendríamos únicamente el sistema binario), del mes 11 (de un calendario arbitrario de 12 meses), del año 2011 (de un sistema de conteo arbitrario basado en una religión arbitraria que designa como el año 1 al año en que nació Jesús de Nazareth)?.

A mi me parece tan especial como la tercia de ases en un juego de poker, tan especial como la preponderancia del 7 como el resultado más probable en una serie de lanzamientos de dos dados. Por decirlo de otra forma, me parece tan vulgar como el que en la mitad de las veces caiga águila y la otra mitad sol, en una serie de "volados" de a merengue.

No veo nada extraordinario en el 11,11,11, ni mucho menos en el 21,12, 2112. Vamos ni siquiera en el mentado 6,6,6, que se supone que sería el número de la bestia, de acuerdo con el libro del apocalipsis.»

Personalmente lo único especial (y hasta eso, ni tanto) que vi pasar ese día fue que la gente se unió en una estupidez colectiva, repartiendo cadenas de buena suerte y hermosos presagios sobre "una fecha que solo se repite cada 1.646 años"...se repite cada siglo, simples matemáticas, duh. Es un tema que me molesta (la estupidez colectiva, no la fecha), así que hasta aquí dejo el post. 

Si leen el cuento, muchas gracias.

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