31 mayo 2011

Instrucciones para fingir un orgasmo.

Opción A: sé una niña buena.

  • Crece con la firme convicción de que tu cuerpo es imperfecto, amorfo y feo.
  • Reniega, avergüénzate y oculta “el oprobio” de tu sangre menstrual.
  • Cree firmemente que las relaciones fuera del matrimonio son malas o un pecado. Luego ten sexo para que el te ame o no te cambie por otra. Después siéntete llena de culpa.
  • Deja que el pague todo por ti y cuando se casen nunca trabajes, maneja el coche que el compró, vive en la casa que el pagó: mientras más le debas más fácil será sentirte en deuda.
  • El mal sexo siempre es culpa tuya. Si no tienes orgasmos es tu culpa. Aún así, la única vía para buscarlos es mediante su pene.
  • Nunca mires lo que tienes entre las piernas.
  • Hazlo siempre con a luz apagada. Nunca le digas que te gusta y que te desagrada.
  • Llama "colita", "cosita", "ahí" o de cualquier otra manera a tu sexo menos por su nombre real
  • Aguanta hasta que el termine.
  • Nunca tengas ganas.


  • Opción B: sé una niña mala.

  • Crece con la firme convicción de que solamente las mujeres perfectas atraen a los hombres. Arregla todo lo que esté mal con tu cuerpo.
  • Reniega, avergüénzate y oculta “el oprobio” de tu sangre menstrual.
  • Acepta –cuanto antes mejor- que los hombres pueden ver, tocar y decir lo que quieran de tu cuerpo, sean o no conocidos. Aprende a “valorar” y alentar este tipo de comportamiento.
  • Aprende que las mujeres que prefieren la Opción A siempre te llamaran “puta”, acéptalo y “enorgullécete” de “ser una puta”
  • Ten sexo porque se supone que debas tenerlo y es lo que se espera de “las chicas como tú”
  • Ten sexo con un montón de hombres, un montón de veces, por un montón de razones, menos el sexo por sí mismo.
  • Todas “las chicas como tú” tienen un montón de orgasmos, si no, hay algo mal contigo y tú eres la del problema: ellos siempre hacen las cosas bien.
  • Una mujer con tu cuerpo puede tener un montón de hombres, así que no necesitas “jugar contigo misma”
  • Cuando el termina, tú terminas.
  • Nunca no tengas ganas.

  • 29 mayo 2011

    XXI Encuentro Estatal de Teatro


    ¿Notan como a través del tiempo los invito a eventos anuales y ya empieza a haber un ciclo en el blog? Ya tenemos 4 años con él y era de esperarse: en esta ocasión los vengo a invitar por 2ndo año consecutivo al Encuentro Estatal de Teatro. [Para agosto esperen el Festival de Teatro y El Festival Internacional de Cine de Monterrey]

    Como cada año, el Encuentro Estatal de Teatro presenta una selección de obras que se han estrenado durante los pasados 12 meses en el estado y es -por decirlo de alguna manera- una vistazo al teatro que se está haciendo en Nuevo Léon.

    Para las personas que amamos el teatro y que por cuestiones de tiempo o desconocimiento de las puestas escena nos hemos perdido de varias, es una excelente manera de acercase a lo que está presentando la dramaturgia de nuestras tierras, sabiendo y planeando de antemano una o varias tardes libres en las que se puede asistir a una o dos obras. Por supuesto que es preferible apoyar las producciones en el momento en que se estrenan, pero cuando pasa el tiempo y uno se va perdiendo una y otra y otra obra...bueno, es bueno contar con esta semana y días de explosión teatral.

    El Encuentro Teatral, donde participan 25 obras, es organizada por el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (CONARTE) con el apoyo del Instituto Mexicano-Norteamericano de Relaciones Culturales y el Gobierno del Estado.

    A continuación les dejo la cartelera del Encuentro, con las sedes de las puestas en escena y los horarios. Para leer la sinopsis de cada obra, así como demás aspectos técnicos entren a la sección del evento en la página web de CONARTE. Clic en la imagen para ver en grande.



    En esta ocasión el programa es una obra maestra de mi dedicación y una hora de tecleo monótono y repetitivo (a alguien de CONARTE le están pagando mucho, porque no encontré ninguna imagen o programa presentable, comprensible o que no pareciera uno de esos trabajos escolares copipasteados de Wikipedia: mejor contrátenme a mí y verán que lindos programas les hago :P)

    Además de las obras presentadas, durante el Encuentro Estatal de Teatro se impartirán los siguientes talleres:
    • Taller de actuación para medios audiovisuales, impartido por Flor Edwarda Gurrola
    • Taller "Hacia nuestra verdadera voz", impartido por Víctor Hernández

    Para todas las presentaciones, el costo de entrada es de $30 pesos, cualquier duda o consulta, pueden consultar en la página de CONARTE o a los teléfonos 8343-8975 al 78. ¡Nos vemos en el teatro!

    19 mayo 2011

    Para los fanáticos de la protección animal:

    Ahora resulta que todo mundo es súper defensor de los animales.

    Yo vivo con cuatro hermosos a los que amo mucho más de lo que me importa mucha gente, apoyo la Ley de protección animal y he hecho lo que ha estado en mi mano para ayudar y prevenir el abuso en animales. Mis cuatro bebos son adoptados ex-callejeros o que fueron abandonados, compré un perro que estaba a punto de ser sacrificado porque aunque era de raza -rottweiler- tenía artritis y sufría ataques de epilepsia y nadie que buscara un perro "de raza" lo compraría en "esas condiciones" entre muchas otras cosas. A veces pongo algún enlace o frase para hacer conciencia, pero nunca, NUNCA he atacado a las personas, ni las he acosado con frases condenatorias y tampoco las saturo con este tipo de mensajes ¿por qué?


    No es por pena, ni porque no me importe. Es porque soy una persona coherente. Casi a diario me como partes de animales muertos. ¿Qué me da derecho a decir que una vaca tiene menos derecho de vivir o ser salvado que un perro o un gato? Nada. Aún así, por decidia o falta de voluntad lo sigo haciendo. Entonces, por mucho que me importe, no tengo cara, como una persona coherente que soy, de andar culpando a todo mundo de maltratar animalitos.

    Sí, es algo muy feo, me conmueve hasta las lágrimas y está mal. Pero desde el momento que yo decido ser parte del sufrimiento animal comiéndolos, consumiendo cosas de piel o productos que han sido probados en animales (¿cuántos usamos maquillaje y productos animales de este tipo?) No tengo derecho a criticar. Solamente puedo actuar YO MISMA, haciendo lo que yo puedo (yo recogiendo animalitos, yo operandolos, yo denunciando casos de abuso, etc...)

    Me podrán decir que hay una gran diferencia entre comer una animal o usar un shampoo que fue probado en animales a golpear o dañar a un animalito...pues, en escencia, no la hay: para ellos no, ellos igual sufren.

    No estoy diciendo que dejen que siga sucediendo o que dejen de actuar, simplemente, sean coherentes y dejen de crearse esa máscara de "salvadores" de animales cuando a diario son partícipes de su dolor. Simplemente hagan conciencia, aporten su grano de arena y ayúdenlos de las maneras que puedan o sus circunstancias/voluntad les permitan, pero dejen de condenar a las personas.

    Me parece irónico que conozco a varias personas que realmente han cambiado extremadamente su vida y han eliminado de su cotidianidad el maltrato animal -dentro de lo racional, digo, todos matamos hormigas al caminar, etc- y son de las personas menos "fanáticas" al respecto. Sí, difunden e informan. Sí, si se presenta el tema y la forma de debatir con uno lo hacen. Sí, se manifiestan y participan en actos de protesta. Pero son personas muy respetuosas con las personas que, como yo, no hemos abandonado toda forma de maltrato animal. Por el otro lado, hay personas que ya porque tienen mucho "hijos" y varios son rescatados se indigan y andan condenado a todo el mundo...ahh, pero en su cena se sirven el filetote y su maquillaje marca "me costó chorromil pesos" fue probado en conejitos. No, señores: coherencia y respeto, por favor.

    18 mayo 2011

    Guía para tener una discusión.

    El que sigue es un diagrama que encontré en Internet y traduje. Es una guía para tener una discusión o debate. Lean y aprendan, sin duda, si todos siguiéramos éstas pautas a la hora de discutir el mundo sería un lugar mejor. (Clic para ver en grande)


    17 mayo 2011

    El Matrimonio. Parte I: Soñar con una boda.

    Durante las últimas semanas he estado meditando constantemente en el matrimonio. Y no, no es que quiera -o no- casarme, sino que he tratado de entender la manera como muchas personas ven el matrimonio.

    Primero que nada; en este post -y en general en mis opiniones pasadas o posteriores- al referirme a matrimonio hablo no solamente de un contrato legal o ritual religioso, sino del simple hecho de vivir en pareja sea o no legal. No nos hagamos tontos, para fines prácticos, económicos y emocionales es lo mismo. Aún así, en el primer punto –la búsqueda del matrimonio por parte de las mujeres- me refiero casi únicamente al matrimonio “en forma”, porque es el tipo de compromiso que buscan este tipo de especímenes.

    Una de las cosas más obvias y de lo primero que vino a mi mente al pensar en el matrimonio es cómo siempre se habla de la “ilusión” femenina sobre el tema. A últimas fechas ha habido un cambio de pensamiento en algunas mujeres, pero por lo general seguimos siendo nosotras quienes hablamos del tema y –según el imaginario social- las que lo buscamos, propiciamos y exigimos.

    Tras analizarlo un poco he llegado a la conclusión de que es un pensamiento algo cierto, pero a la vez engañoso. ¿Por qué?



    Es cierto, porque, aunque algunas mujeres hemos escapado –o al menos minimizado- la histeria hacia los vestidos de novia, los anillos y las propuestas románticas, siguen siento muchas – rehuyo la palabra “mayoría”- las mujeres que viven añorando el día de su boda. Se habla de ser una mujer centrada y madura, de “sentar cabeza” y de “encontrar al hombre indicado”. Y es apabullante la manera como algunas solamente están esperando al pobre imbécil que les de un anillo y jamás se les pasaría por la mente rechazar una proposición. Y es así como hay mujeres que ya van por su segundo, tercer o cuarto “prometido”.

    No mal interpreten: no tengo nada en contra de salir con varias personas, sean hombres o mujeres, y no las juzgo en el sentido de llamarlas “zorras” o cualquier cosa parecida, como haría mucha gente. Lo que critico es el hecho de ver como el fin (propósito) de toda relación casarse; el no saber esperar a conocer a una persona, el esperar algo sin importar el “con quién”. ¿Por qué apresurar y rebajar algo que uno misma tiene en un pedestal? Es decir ¿acaso no le quita seriedad al asunto serio –según su percepción- el hecho de ir aceptando (y en el caso de los hombres, proponiendo) matrimonio como si se tratase de cupones?

    Realmente pienso que estas mujeres –y hombres- necesitan definirse y realizarse primero como personas solas antes de intentar compartir su vida con alguien. Una vez leí por algo que considero oportuno citar: Cuando un se casa no solamente se suma su amor y sus virtudes a los de la otra persona; también suma y multiplica sus problemas y defectos. Casarse no soluciona ni llena ningún vació ni nos hace mejores personas, al menos no en el sentido de “Estoy incompleto y soy infeliz. Me casaré para solucionarlo” Uno no festeja su boda y al día siguiente amaneces mágicamente completo y realizado en la vida.

    Esto me lleva al punto en el cual siento que es engañoso el pensamiento que dice que las mujeres añoramos y deseamos fervientemente el matrimonio: Es engañoso porque la mayoría realmente no piensa en el matrimonio en sí, como una vida compartida con alguien, sino que sueñan con una boda como un hecho mágico e idealizado que instantáneamente brinda felicidad.

    Nunca piensan –pensamos- en el matrimonio, como realmente es. Un proceso, un camino: con altas y bajas, con puntos muertos, problemas, dificultadas, desacuerdos, peleas, cansancio. Algo por lo que uno tiene que luchar y a veces llevarse algunas cachetadas. Vaya, es difícil vivir con alguien sin importar cuánto amor haya, siempre es difícil.

    Y uno no sueña con eso. Uno se ve vestida de blanco –hablo metafóricamente, no precisamente de mí- pasando el resto de sus días con el amor de su vida, teniendo hijos preciosos y encantadores y envejeciendo juntos. Y el matrimonio no es eso; al menos no es todo lo que es. Nunca nos imaginamos o preparamos para sortear discusiones, lidiar con vicios que ahora nos parecen encantadores y dentro de 2 años nos crisparán los nervios o batallar con pañales, vómito y niños con gripa

    No, las mujeres no se desviven por un matrimonio: se desviven por una boda.

    [Continua en los próximos días con reflexiones sobre planificación, bienestar económico, expectativas y peleas]

    06 mayo 2011

    Ignorancia

    Una de las cosas que suelo decir con frecuencia es que me gusta el conocimiento. Y últimamente he pensado que no es del todo cierto. No me gusta saber cosas. Me gusta aprender cosas.

    Tengo cierta aversión hacia la tendencia que tienen las personas a sentirse "conocedoras" de algo y una de las cosas que me desagradan más es estar hablando con alguien y darme cuenta que aunque no tiene la menor idea de lo que está diciendo…pues eso, que está hablando de algo que no conoce.

    Y lean bien lo que escribo, no lo malinterpreten. No tengo nada en contra de la ignorancia. Al contrario, la adoro -siempre cuando sea un estado transitorio-.

    Hay pocas cosas tan honestas en el mundo como decir "No sé", "No lo conozco", "No lo he escuchado", "No lo he visto". Debería ser la cosa más fácil, ya que es la más común. No importa que tan letrados seamos en algo, siempre, SIEMPRE será mayor la cantidad de cosas que no sabemos sobre el tema o los temas sobre los que no sabemos lo suficiente.

    Sin embargo, y contra lo natural y lógico, son más las veces que pretendemos conocer algo y fingir conocimiento que no tenemos. Incluso hay libros sobre cómo hacerlo.

    Estoy consciente que mis gustos e intereses me hacen acreedora a ciertos “datos” (bandas, películas, libros, nombres...) que no todo mundo conoce, pero eso no me hace mejor o peor que alguien. En todo caso siempre he apreciado muchísimo más estar con alguien que está hablando de algo que no conozco -porque tomo notas y aprendo- o incluso que tiene un punto de vista diferente u opuesto al mío –porque pongo a prueba mis propios argumentos- que con una persona que cree que yo sé más que ella, una que conoce de lo que estoy hablando y quiere que hablemos de lo "mucho" que sabemos sobre el tema o una que está de acuerdo conmigo y quiere que nos alabemos mutuamente por nuestra increíble inteligencia.

    A lo largo de mi vida las personas de las que he aprendido más (tanto del conocimiento académico como del moral) han sido aquellas que me han corregido, exigido, estado en desacuerdo conmigo.

    ¿Será por eso que siempre me he relacionado con personas mayores que yo? Y no es la edad o el aspecto. Es la experiencia, la admiración.

    Y no, no amo tener el conocimiento. Amo aprender: el no saber, el no entender.

    No me gusta saber todas las respuestas y entender lo que dice el maestro, saber las soluciones del examen o entender de lo que estás hablando, no me agrada entender una película o comprender un libro y hasta odio estar de acuerdo con alguien. Hay pocas cosas que me exciten más que un “Difiero”. Amo las discusiones, el debate, amo mi ignorancia y estar equivocada.